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lunes, 10 de marzo de 2025

 

PARA UNA, PARA TANTAS


No conozco tu nombre, pero sé de tu dolor. Sé que vives en una sombra que no elegiste, en un miedo que no mereces.

Tú, no eres el problema. No eres culpable. Sólo elegiste un mal compañero. Uno de tantos.

Sientes que no hay salida, miras a tus hijos y quieres huir con ellos, pero los hilos de la justicia te amarran porque también defienden al padre, aunque sea un mal hombre.

Deseas que esta pesadilla termine, pero sabes que esto ocurrirá cuando lo encierren o cuando te mate.

Y te levantas cada mañana, maquillas tus heridas y te armas de esperanza, pero el espejo te devuelve la imagen del miedo, mientras un depredador acecha tu calle.

Es la bofetada diaria de tu realidad.




*Publicada en @deia el 12/03/2025 y en @Elcorreo el 16/03/2025


 



martes, 8 de marzo de 2022

Mujeres de cuidado


Este 8M se lo dedico a madres y abuelas.




Mujeres que sufrieron una guerra, una posguerra, una dictadura. El sistema patriarcal más bruto.


Eran “amas de casa” pero no eran dueñas de nada. 

Ni siquiera de su tiempo porque lo destinaban al cuidado de su entorno. Quitarse de ellas. Entregarlo todo. Sin remuneración. 

Sin reconocimiento porque era lo esperado. Sacrificio y sumisión bajo el prisma católico. 


Fueron golpeadas, ultrajadas y asesinadas porque el cuerpo de las mujeres siempre es una territorio de invasión y conquista.

En la guerra y en la paz.




Y aún así han seguido cuidando de la vida con coraje, sacando pecho, amamantando un futuro mejor para olvidar su árido presente. No tuvieron tiempo de buscar la felicidad; si se les cruzó en el camino, afortunadas, si no a seguir peleando con su destino. Mujeres bandera. Mujeres de cuidado.


Fue una generación de hierro que nos crió para que no fuésemos una generación de cristal. No las defraudemos.



*Carta publicada en El Correo y en el Deia en la sección “Cartas al Director”. 

Algún día conseguiremos que sea “Cartas a la Dirección”.

sábado, 6 de marzo de 2021

 

LA VOZ SOSTENIDA



Cuarenta y cinco mujeres asesinadas en el 2020.

Cuatro en lo que va de año. Seguimos teniendo unas cifras "oficiales" escandalosas en violencia machista.

Ni a gobiernos conservadores ni a gobiernos progresistas, les eriza la piel estos números. La violencia machista no está en sus agendas como una ineludible prioridad a erradicar.

Gestos y campañas en fechas señaladas. Imágenes y discursos; pero no hay política económico-social vertebrada para exterminar esta violencia. 

Y si persiste, vivimos en una sociedad enferma.

Una sociedad que sigue imponiendo la fuerza bruta, por encima de la razón y de la convivencia.

No se puede hablar de democracia cuando las circunstancias económicas y sociales convierten a las mujeres en ciudadanas de segunda.

No se puede hablar de democracia si a mujeres con distinto color de piel, distinta cultura, distinta capacidad y pobres, se las determina a ser las parias o lo que es peor, a ser las prostitutas del sistema.

Por eso gritamos. Por eso nos matan.

Se ahogan voces, pero se encienden iras. Nos llaman locas, histéricas, violentas, pero hasta Dios expresó su ira y le siguen rezando; así que no piensen que aunque falten voces, podrán callarnos.




*Publicada en El Correo en su sección “Cartas al director”  algún día  a la Dirección 6/03/2021





miércoles, 3 de marzo de 2021



                                               ESENCIALMENTE VIVAS 

 

Muy acertado el eslogan elegido por el sindicato ELA 

para este 8M: 


Esencialmente vivas/ Bizitzaren lehen lerroan.




Anteponer el adverbio al adjetivo vivas, indica que esa es la característica fundamental del sustantivo, que en este caso son las mujeres.


Sí, mal que le pese al sistema patriarcapitalista, a pesar de los asesinatos, violaciones, vejaciones y demás barreras construidas sistemáticamente, las mujeres estamos, pie sobre tierra, radicalmente vivas.


Ahí reside nuestro coraje, nuestras ansías por construir espacios de equidad en esta sociedad desigual y arbitraria.


Somos combativas contra toda injusticia que golpea nuestro entorno más amado. Empatizamos con el sufrimiento ajeno y nos sublevamos. Acérrimas luchadoras desde nuestro nacimiento.


Y caemos. Y nos levantamos tantas veces como sea necesario porque por nuestras venas corre energía vital que vehicula esa fortaleza.


Por eso cuidamos. 


Porque ponemos en el centro del Universo la VIDA.


De ahí que aunque a veces parezcamos muertas, no se engañen, estamos esencialmente vivas.




ELA sindikatuak bete-betean asmatu du aurtengo M8 honetarako leloa aukeratzeko orduan:  Esencialmente vivas/Bizitzaren lehen lerroan.

Funtsean bizirik. Funtsean adberbioa, bizirik adjektiboaren aurretik jartzeak badu bere esanahia. Hori baita emakumeon funtsezko ezaugarria. Hori baita substantiboaren funtsezko ezaugarria, eta kasu honetan, substantiboa emakumeak dira.

Bai, sistema patriarkapitalista gorabehera, sistematikoki eraikitako erahilketa, bortxaketa, laido eta gainerako oztopoak gorabehera, emakumeok lur gainean gaude, erabat bizirik eta lehen lerroan.

Hor datza gure adorea, gizarte desberdin eta arbitrario honetan ekitate-espazioak eraikitzeko gure irrika.

Gure inguru maiteenak kolpatzen dituen injustizia ororen aurka borroka egiten dugu. Besteen sufrimenduarekin haserretu eta matxinatu egiten gara. Borrokalari amorratuak gara gure jaiotzatik.

Eta erori egingo gara. Eta behar adina aldiz jaikiko gara, gure zainetatik indar hori zabaltzen duen bizi-energia dabilelako.

Horregatik zaintzen dugu. Unibertsoaren erdigunean BIZITZA jartzen dugulako.

Horregatik, batzuetan hilda gaudela dirudien arren, ez zaitezte engaina, funtsean bizirik gaude eta lehen lerroan.


Publicado el 1/03/2021 por Manu Robles-Arangiz Fundazioa. 

Publicado por El Correo el 3/03/2021 https://lectura.kioskoymas.com/@Venan/csb_34pbE9LD4_JCQKV9ydLRwAUHaOMHNiRywM3TB1lbE4jfLD-R_46MckO9uLuv8JoG








martes, 8 de marzo de 2016


EL SONIDO DE LA VIOLENCIA

Un 8 de marzo de 1908 más de cien mujeres murieron calcinadas en una fábrica textil de New York. Los dueños y encargados de la empresa cerraron las puertas de acceso para evitar que las mujeres protestasen en la calle por sus condiciones de trabajo. Pedían jornadas de 10 horas, igualar sus salarios al de los hombres, tener un tiempo para dar de amamantar a sus hijos e hijas, y condiciones higiénicas en sus puestos de trabajo.

¿Se imaginan ustedes los gritos de angustia, desesperación y dolor de esas mujeres atrapadas y devoradas por las llamas?

Esos gritos tuvieron que traspasar todos los muros y tímpanos, pero la realidad fue sorda, impasible y cruel.

La madrugada del 25 de Enero en Gasteiz, se escucharon gritos, golpes que rompieron el silencio de la noche y sacaron a la vecindad de la cama. Cristales rotos y un impacto seco contra el asfalto de la calle visualizaba el sonido de la tragedia. Era Alicia, una bebe de apenas 17 meses.

En los últimos 12 años más de 1400 mujeres han sido asesinadas. A este número brutal hay que unir 27 más: Son los hijos e hijas entre uno y nueve años que recibieron el zarpazo de la crueldad y hoy están sepultados bajo la pesada losa de esta violencia.

¿Gritaban esas mujeres? ¿Gritaban esos menores?
 ¿Ustedes qué creen?

A la violencia que ejerce este sistema patriarcal, no se la combate con minutos de silencio. No.

Una sociedad no puede permanecer impertérrita contra el sonido de la violencia, no puede ser ciega y sorda ante esta masacre, porque estará terriblemente enferma desde sus raíces.

Los gobiernos no pueden dejarse arrastrar por la pusilanimidad ambiental y mediática porque de lo contrario estarán dando aliento a los asesinos y cobertura a la continuidad sistemática de esta violencia.

No permitamos más gritos sepultados y actuemos con la contundencia de seres que nos decimos humanos.


 

domingo, 8 de marzo de 2015

No hay día para las difuntas

Parece que hay fechas en el calendario que saltan a los ojos por ser días especiales. Una de ellas es el 8 de marzo, día que viene a significar la lucha diaria y constante que han tenido y tenemos que hacer las mujeres para conseguir la igualdad con los hombres. Luchas que hasta en tiempo de paz se cobran muertas. Y digo muertas porque los hombres mueren en guerras provocadas y patrocinadas por ellos mismos, pero las mujeres mueren y son asesinadas en la batalla diaria por permanecer en el sitio que legítimamente nos corresponde por el hecho de haber nacido y ser lo que somos: mujeres.

Miro atrás y veo a los señores feudales ejerciendo el privilegio de la ‘prima nocte’ y ahora veo a los señores de la calle y de la noche violando a cualquier mujer que se ponga por delante. Sigo mirando y veo que existen sociedades mutilando sexualmente, esclavizando, prostituyendo, usando y asesinando a las mujeres sin que intervengan los cascos azules o los estados que se definen como civilizados.

Y vuelvo la mirada al calendario y veo el 1 de noviembre, día de todos los santos o de los difuntos, como si no hubiese mujeres en esas filas. Y no me digan que el lenguaje utilizado es el genérico, porque en ese esccribir, hablar, pensar y sentir generales se escudan los gobiernos y muchos hombres para no atacar los valores que siguen privilegiando a la mitad de la humanidad frente a la otra mitad.

No hay día de difuntas pero cada vez hay más días con muertas. Habrá que hacer algo más que pasar la hoja del calendario, ¿no creen?

CELIA HERAS HERNANDO. BILBAO

Publicado en Cartas Al Director en El Correo del 08/03/2015