domingo, 8 de marzo de 2015

No hay día para las difuntas

Parece que hay fechas en el calendario que saltan a los ojos por ser días especiales. Una de ellas es el 8 de marzo, día que viene a significar la lucha diaria y constante que han tenido y tenemos que hacer las mujeres para conseguir la igualdad con los hombres. Luchas que hasta en tiempo de paz se cobran muertas. Y digo muertas porque los hombres mueren en guerras provocadas y patrocinadas por ellos mismos, pero las mujeres mueren y son asesinadas en la batalla diaria por permanecer en el sitio que legítimamente nos corresponde por el hecho de haber nacido y ser lo que somos: mujeres.

Miro atrás y veo a los señores feudales ejerciendo el privilegio de la ‘prima nocte’ y ahora veo a los señores de la calle y de la noche violando a cualquier mujer que se ponga por delante. Sigo mirando y veo que existen sociedades mutilando sexualmente, esclavizando, prostituyendo, usando y asesinando a las mujeres sin que intervengan los cascos azules o los estados que se definen como civilizados.

Y vuelvo la mirada al calendario y veo el 1 de noviembre, día de todos los santos o de los difuntos, como si no hubiese mujeres en esas filas. Y no me digan que el lenguaje utilizado es el genérico, porque en ese esccribir, hablar, pensar y sentir generales se escudan los gobiernos y muchos hombres para no atacar los valores que siguen privilegiando a la mitad de la humanidad frente a la otra mitad.

No hay día de difuntas pero cada vez hay más días con muertas. Habrá que hacer algo más que pasar la hoja del calendario, ¿no creen?

CELIA HERAS HERNANDO. BILBAO

Publicado en Cartas Al Director en El Correo del 08/03/2015

martes, 20 de enero de 2015

Suelo pegajoso

“Nacida en Deusto un 10 de Abril de 1964, año marcado por una excelente cosecha. Criada y formada en la barrica universitaria tanto de Leioa como de Deusto, sigo ganando cuerpo elaborando mi “bouquet”, con trabajo sindical.  Dedicada siempre a despertar paladares y conciencias, he descubierto detrás de una cámara fotográfica, que el paisaje que más me gusta es el humano. En constante aprendizaje, puedo presumir de mi mejor título:ser la hija de José y Soledad, mis eternos pedagogos.” (@celiaheras)
El 2014 cerró sus páginas con 56 mujeres asesinadas y Enero ha incrementado la cifra con otras 2 víctimas más  que ya no tendrán que esperar ninguna medida gubernamental que palíe la desigualdad y la discriminación que sufrieron. Y lo peor  de todo es que las perspectivas auguran tiempos poco propicios para buscar soluciones a esta barbarie.
Pero aparte de esa violencia criminal, existe otro tipo de violencia más sutil y cotidiana, que limita o neutraliza las potencialidades presentes y futuras de las mujeres. Se trata de una violencia estructural que se suele denominar “techo de cristal”, entendiendo por este término aquella barrera invisible, difícil de traspasar en la vida laboral de las mujeres que impide seguir avanzando y creciendo profesionalmente.
Estando profundamente de acuerdo con ese término, a mí me gusta más “suelo pegajoso”, término al que ya se refirió Begoña Marañón en su post, y que define el gran obstáculo que nos impide lanzarnos a tener una vida laboral y personal  con equidad. Por tanto, es un término que me resulta más completo a la hora de identificar las barreras, impedimentos, obstáculos que tenemos las mujeres en el sistema patriarcal.
Celia Heras Forges Ama de casaCon la crisis, las dificultades existentes para desarrollar nuestra carrera profesional, se han visto acrecentadas, pretendiendo devolvernos al ámbito privado doméstico, del cuidado de las personas. Un trabajo que siempre se ha dirigido hacia las mujeres porque parece ser que nacemos con esa “gracia”. Esto me recuerda un antiguo chiste de los años 70 de una mujer renovando su carnet de identidad y la pregunta del funcionario de turno: ¿profesión ? Y dice ella: secretaria, cocinera, camarera, limpiadora, enfermera, peluquera, planchadora, amante, madre, suegra, hija, ….. Y le dice el funcionario: no cabe todo… Responde ella: ahhh pues ponga sus labores.
Esto, que era un chiste, para nuestra desgracia era, o es, una gran verdad institucionalizada. La mayoría de las mujeres tenían de profesión “sus labores” y en este grupo entraba, como no, el cuidado de lo que hoy llamamos personas dependientes. Y aunque es una tarea digna y enriquecedora, no es lo que el sistema patriarcal establece como una carrera profesionaly mucho menos como algo para hombres.
Aunque las cosas han ido cambiando, todavía en el subconsciente colectivo permanece esa idea. No hay más que leer los convenios laborales y ver quién se acoge mayoritariamente a las medidas  para conciliar vida laboral y familiar.
Los  gobiernos siguen sin  ver ni reconocer que los cuidados de las personas dependientes, tanto por edad como por discapacidad, son tarea tanto de hombres como de mujeres, incluido el Estado y todos sus estamentos.
Los países nórdicos que avanzan en sociedades del bienestar social, trabajan institucionalmente la igualdad entre hombres y mujeres no sólo en las empresas, también en los hogares.

Fuente: PPIINA
Invertir en que los hombres compartan los cuidados es contribuir a que la mitad de la población no sufra la adhesividad permanente a este suelo pegajoso que limita el progreso de una sociedad en su conjunto. Un gobierno progresista y con visión lo tiene que tener claro.
Desde la sociedad civil, la plataforma PPIINA lleva tiempo concienciando, reivindicando y haciendo propuestas para lograr permisos iguales e intransferibles de nacimiento y adopción para mujeres y hombres.
El grado de escucha por parte de quienes toman decisiones en el ámbito institucional y laboral es, para nuestra desgracia, demasiado lento y en ocasiones diríamos que hasta sordo, pero eso no impide que sigamos avanzando para construir un mundo más igualitario y por tanto más justo. Nadie dijo que fuera fácil , pero al menos es ilusionante, algo con lo que el ser humano debe de convivir en estos tiempos de crisis.
Las mujeres no queremos ni morir, ni sufrir. ¡Queremos “despegar” y vivir!.
Post original publicado en Doce Miradas el 20/01/2015 como "Mirada Invitada".

jueves, 7 de marzo de 2013

Si eres hombre

La necesidad de reivindicar y de denunciar todos los días del año la falta de igualdad real deja pequeña la fecha del 8 de marzo, aunque sea internacional.
La discriminación que sufre la mitad de la población mundial es un grito social que no puede quedarse, simplemente, en la escucha masculina. Más bien corresponde también a los hombres pronunciarlo.
Porque si eres hombre y te han obligado a aguantar tus lágrimas, si te han dicho que es más efectiva una bofetada que una caricia, si han abusado de tí haciéndote cómplice del silencio, si te han hecho cabeza de familia y te sientes cabeza de turco, si te llevan a la guerra como cordero al matadero, si te han dicho que la hombría se consigue amenazando, gritando y golpeando… te han engañado.
Si eres hombre y te repugna pensar en la pederastia, si te indigna la violación de tu madre, hermana, hija, esposa, compañera y amiga, si te sobrecoge la mutilación genital, si te enfurece el comercio y la esclavitud sexual, eres tan víctima como yo de un sistema educativo, político, social y religioso patriarcal.
Por eso, si eres hombre rompe también tus cadenas, coge la mano de una mujer y lucha con ella.
Imagen del artículo de Celia Heras en #MurrizketarikEz

Publicado el 07/03/2013 en #MurrizketarikEz