Mostrando entradas con la etiqueta #MurrizketarikEz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #MurrizketarikEz. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2019


La comida, un acto de dignidad


El pasado jueves leía la noticia de que el  IFAS ponía en marcha un proyecto de comidas trituradas con apariencia y sabor del alimento originario.

Degustar unas antxoas rebozadas, es muy sencillo para la mayoría de las personas, pero un gran impedimento  y sufrimiento para personas de la tercera edad y/o discapacitadas tendentes a las disfagias o atragantamientos que pueden llegar incluso a producir muertes.

Estas nuevas técnicas culinarias no sólo facilitan su ingesta sino que hace que las personas residencializadas vuelvan a recuperar un cierto entusiasmo y alegría por comer, apartando la rutina diaria del proceso alimenticio.

La comida, en una sociedad como la nuestra siempre ha sido sinónimo de placer, así que si este proyecto echa raíces, no sólo disfrutaran las personas usuarias, también los familiares y por supuesto los y las profesionales del sector, ya que pone en alza unas tareas susceptibles de ser privatizadas.
Para que esta sea una realidad firme y exportable, se requiere formación y plantillas acordes a garantizar el servicio público que se merece la sociedad bizkaina. No escatimen.

 Bravo por la iniciativa foral que pone en alza el valor de la comida y de sus profesionales, y por recuperar el verbo comer poniendo en ello todos los sentidos, añadiendo corazón.



lunes, 17 de agosto de 2015

FALTA DE COSTUMBRE


 

CARTAS AL DIRECTOR  (ALGÚN DÍA TAMBIÉN A LA DIRECTORA)


02.11.09 - 

Celia Heras Hernando | Bilbao

Últimamente, ante las distintas desgracias, miserias y perversiones humanas, se ha extendido un comentario muy generalizado: 'Hay que acostumbrarse, porque es lo que hay'.
Sin embargo, a mí cada vez me ocurre, con más intensidad, lo contrario.
No me acostumbro a los asesinatos en nombre de la patria.

No me acostumbro al terrorismo de Estado.
No me acostumbro a la violencia de género.

No me acostumbro a los pederastas ni a los xenófobos.
No me acostumbro a la impasibilidad de los gobiernos.

No me acostumbro a los políticos corruptos.
No me acostumbro a la mediocridad de la clase dirigente.

No me acostumbro a los vampiros empresariales y banqueros.
No me acostumbro a los trabajadores vagos.

No me acostumbro a la desigualdad manifiesta.
 
No me acostumbro a los estómagos agradecidos. 

No me acostumbro a la pobreza originada. 

No me acostumbro a la doble moral hipócrita y vetusta.  

No me acostumbro al intelecto dormido y dominado. 

No me acostumbro porque no lo tolero. 

Actualmente, con el pretexto de la tolerancia, nos volvemos indulgentes y no solemos intervenir ni en opiniones ni en acciones que nos resultan abominables.

 Y eso sí que es intolerable.

 




EL ALTO PRECIO DE LAS CONQUISTAS

CARTAS AL DIRECTOR (ALGÚN DIA TAMBIÉN A LA DIRECTORA)

El alto precio de las conquistas

25.01.11 - 02:39 - 


Durante este último año contemplo indignada cómo los gobiernos, los banqueros y algunas otras instituciones están recortando o incluso anulando derechos laborales, sociales y políticos que a nuestros antecesores costó lucha, sufrimiento y persecución conseguirlos.

 Pero en esta sociedad consumista e individualista, todo se nos olvida. Han conseguido drogarnos tanto, que nos roban y nos humillan y seguimos estando impasibles ante este atraco.

Nos roban el trabajo, la salud, nuestros ahorros, nuestro futuro… y parece que todavía no es suficiente para salir a la calle y gritar: ¡No!

¿Qué más nos tienen que hacer para mostrar nuestra repulsa? Nos creemos libres porque podemos opinar y elegir. Elegir entre miseria y/o ruina intelectual, política y social.

Todo lo conquistado en 30 años lo estamos perdiendo por minutos, pero yo estoy dispuesta a pagar un alto precio por recuperarlo.
¿Y tú?